18 de octubre de 2019, 21:00 h
El agua, destrezas y torpezas
Joaquín Araújo y Ángel Araújo
Somos agua que piensa y miramos con dos enormes gotas de agua que, por eso, tiene los colores de todos los ojos que la han mirado.
El agua es la primera materia prima de la totalidad de las cosas que hacemos e, insisto, nos hacen. Nuestros sistemas nervioso y circulatorio emulan a los ríos y sus afluentes.
El agua es el lápiz del tiempo. Nada vemos que no haya dibujado, en todo o en parte, el líquido vivaz.
Nada, absolutamente nada, vivo deja de nadar o de que el agua le nade por dentro.
Toda planta, y la vida es una planta creciendo, como expresa el correspondiente pictograma chino, es agua erguida. (A recordar que el 97 % de la biomasa terrestre es vegetal).
Nada ha organizado mejor el territorio que las cuencas fluviales.
El agua es el alma del clima, ese que está siendo destrozado por la velocidad y la comodidad.
Nada expresa mejor -y ni siquiera es una metáfora- la mejor idea de la vida que este volver a empezar que acomete incesantemente el agua y su ciclo.
Nada, absolutamente, es más bien público que el líquido de la vida. La primera propiedad del agua, por tanto, es que no puede ser propiedad de nadie.
El agua también bebe y, por tanto, tiene sed, sed de respeto, y solo nosotros, los más sedientos, podemos dar de beber al agua.
Joaquín Araújo
FICHA TÉCNICA
Guíon y Dirección: Joaquín Araújo
Dirección de fotografia, montaje y realización cinematográfica: Daniel Serrano y Ángel Araújo
Ayudantes de realización: Joane y Miguel Araújo
Manuel Obregón: Música
Daniel Encina: Producción
Sonido directo: Carlos de Hita
Montaje sonoro y mezcla: Juan Ferro
